15 abr 2008

Plan América: ¿Tópicos peligrosos en la nueva serie sobre cooperantes de TVE?

TVE ha estrenado una serie sobre cooperantes. Las críticas no se han hecho esperar. La Plataforma 2015 y más denuncia en este artículo estereotipos, la “idea redentora” de la cooperación y la “invisibilización del Sur”.

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Partamos de la base de ficción que requiere una serie televisiva, trate el tema que trate, para ser contada. Pongamos de manifiesto el profesional trabajo de producción y el equipo de actores que encarna esta serie. Y vamos al grano. Plan América quiere ser una serie que cuente la vida de los cooperantes españoles en algún país del Sur, pero se olvida que para eso tiene que mostrar que el Sur también existe.

Existe y camina. En los países del Sur, donde llegan a trabajar las ONG españolas hay profesionales locales que dan mil vueltas a los inexpertos cooperantes y de los que uno aprende porque conocen su espacio y saben mejor que nadie cuáles son sus necesidades. Son las contrapartes, esas socias locales con las que trabajamos conjuntamente las organizaciones de aquí. Cuando una persona decide trabajar como cooperante en algún país, decide formarse previamente y conocer y aprender de otra cultura, descubrir la forma de vida de los otros y aportar experiencias y esfuerzos en el camino de esos pueblos.

Donde llegan a trabajar las ONG españolas hay profesionales locales que dan mil vueltas a los inexpertos cooperantes y de los que uno aprende porque conocen su espacio y saben cuáles son sus necesidades

Aunque la serie quiera centrarse en la vida del equipo español, es preocupante que todos, todos los personajes propios del país en cuestión – Colombia, como habrán pensado la mayoría de los espectadores, aunque se quiera un lugar indefinido y no se cite – respondan a estereotipos que acaban por situarlos en un plano inferior: nosotros sí sabemos; ellos no saben. Ni un solo referente local que nos dé algo constructivo y positivo.

Se repiten las ideas que no hacen sino mostrar a la población del Sur como los “pobrecitos”. Esa visión paternalista y maniquea que todo lo simplifica. O víctimas o verdugos. El paramilitar es malo. El guerrillero parece bueno pero también es malo. El conductor es vago y le gusta la bebida. La señora y su hija enferma son ignorantes. La chica guapa es eso, guapa, y mantiene una relación -en secreto- con el jefe del hospital español.

Pero ahí están ellos y ellas, el equipo de Plan América, con soluciones para todo. Menos mal. Con perfiles para todos los gustos: la monja, la idealista-ingenua, el cínico, la sentimental... Pero también se equivocan y tienen dudas. Imagino que cada personaje nos dará pistas capítulo a capítulo de sus motivaciones para salvar al mundo.

Y ahí radica el problema de contenido de la serie. Si seguimos alimentando la idea “redentora” de la cooperación jamás construiremos una sociedad más justa. La cooperación no requiere de heroínas ni de santos. Si mantenemos la visión etnocentrista ante otros países nunca podremos trabajar juntos. Los pueblos tienen que ser los protagonistas de su desarrollo, tal vez no con el modelo que se impone desde el norte, con sus propias herramientas y con derecho a equivocarse. Nuestras soluciones no son ni las únicas ni las mejores.

No le voy a pedir a una producción audiovisual de entretenimiento que exponga la realidad tal cuál es, necesita su espacio de ficción y creatividad, pero no nos olvidemos de la función educativa que también tienen los medios de comunicación, y de las posibilidades tan valiosas que estamos dejando pasar para mostrar valores positivos, solidarios y que nos hagan vivir en equidad.

Si mantenemos la visión etnocentrista ante otros países nunca podremos trabajar juntos. Los pueblos tienen que ser los protagonistas de su desarrollo

Entiendo que una serie de televisión necesita acción, que pasen cosas para narrar sus historias, pero, sin negar la existencia de los conflictos armados, ni las difíciles condiciones que en muchas ocasiones encuentran las ONG para trabajar en determinados lugares; iniciar Plan América con un asalto, robo, intento de violación y una cooperante asesinada a balazos no es, afortunadamente, ni remotamente cercano a la realidad. Desde luego, el clima generado lleva al espectador a pensar más en los riesgos y la supervivencia de los cooperantes que en la realidad social e injusta en que viven los países que precisan del apoyo de la cooperación al desarrollo.

Flaco favor a una sociedad como la nuestra que aún no termina de creerse que para que nosotros vivamos como vivimos, otros están explotados y en condiciones precarias, que nuestro modo de vida, nuestras políticas comerciales, migratorias, económicas, afectan a la vida de miles de personas en otros países. Y que si las cosas no cambian no es porque no quieran, sino porque no queremos.

Veamos Plan América como una serie de ficción, más cercana a un hospital militar de campaña en plena guerra que a un proyecto de cooperación, y miremos al Sur y a sus gentes que tienen mucho que contar.

(*) La Plataforma 2015 y más está formada por 14 ONG de desarrollo españolas que trabajan de manera conjunta para exigir que se cumplan los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

3 abr 2008

SOBREVIVIR A SUPERVIVIENTES


Esta semana finalizó la 4ª edición de 'Supervivientes', concurso que han protagonizado 13 participantes, poniendo a prueba sus capacidades de resistencia física y psicológica (como dice la organización), y viviendo aventuras y calamidades, que han seguido a través de en la pequeña pantalla muchos hogares españoles durante las últimas 10 semanas.




CAYO COCHINOS: Arrecife en pleno Caribe

Por segundo año consecutivo, este reality show se ha localizado en el archipiélago de Cayo Cochinos, en el norte de la República de Honduras, un lugar paradisíaco de exuberante belleza natural, que cuenta con la segunda barrera arrecifal más grande del mundo.

Seguramente, y gracias al programa, muchas personas habrán puesto alguna que otra imagen (idílica, dicho sea de paso) a Honduras, permitiendo que este país tan desconocido, se haya vuelto un poco más cercano para las familias españolas.

Lo que mucha gente desconocerá, es que Cayo Cochinos fue declarado Reserva Biológica por el Gobierno de Honduras en el año 1993, gracias a la presión de un magnate suizo, el cual, mediante una fundación privada, compró dos de los 13 cayos existentes (Cayo Menor y Cayo Paloma), con la excusa de conservar su flora y fauna. Ese mismo año, y con el mismo pretexto, la fundación en cuestión, con el apoyo del gobierno de turno, intentaron expulsar de la zona a los habitantes autóctonos de los cayos, la población garrí una, descendientes de los africanos esclavos que se
asentaron en la región en los años 40. Gracias a las resistencias y a las presiones internacionales, a los garífunas se les permitió habitar en un territorio muy concreto del archipiélago, pero se les limitó el área y tipo de pesca, repercutiendo negativamente en su dieta. Se les prohibió también, acercarse entre otros, al Cayo Paloma (propiedad de la fundación), para evitar que espantaran las tortugas y otras especies con su presencia.

Desde el año pasado, la Fundación Cayos Cochinos ha montado un negocio con algunas productoras de televisión, permitiendo la realización de programas televisivos, como las dos últimas ediciones de Supervivientes en España, en los mismos lugares donde a los garífunas
se les prohíbe llegar. Como dice Don José Buelto Batiz, uno de los primeros habitantes de los cayos 'la conservación que tanto han hablado los biólogos, se ha convertido en una burla para nuestro pueblo y un negocio para las fundaciones. Los pájaros que vivían en Cayo Paloma (uno de los escenarios donde habitaron nuestros Supervivientes) emigraron ante la presencia de los turistas del Reality Show, al mismo tiempo que espantaron las tortugas'. Continúa diciendo, ' La fundación Cayo Cochinos , recibió temporalmente esta área para su protección, no para impulsar el turismo masivo y dañar el ecosistema que supuestamente está bajo su protección. Que no se olvide que los dueños de este paraíso somos todas y todos los hondureños y en especial las comunidades que históricamente se asientan aquí'.

En mi opinión, no estaría de más plantearse: ¿son los protagonistas del reality show de Tele 5 los verdaderos supervivientes, o lo son la fauna, flora y las familias autóctonas que siguen sobreviviendo a los Supervivientes?


Jordi Menéndez

Veterinarios Sin Fronteras Honduras
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